Y repentinamente se convierte en parte de tu pasado.
En esos momentos en los que ya no importa nada las cosas que se dijeron, ni cómo se hacieron.
Te ha perdido y simplemente tiene que vencer el sufrimiento.
No volvera, asúmelo. Se ha marchitado al venir el frio, ese frio que tanto le calaban hasta llegar a los huesos. Duro una primavera, un verano.
Demasiado tiempo para unos, demasiado poco tiempo para otros.
Ya no queda nada que hacer aquí. Ya esta toda quebrada y magullada.